Ruta 2
A lo largo del curso medio del río Duero, esta ruta nos invita a recorrer una antigua línea fronteriza cargada de historia y simbolismo. En tiempos de Al-Ándalus, estas tierras formaban parte de la Marca Media, un territorio clave para la defensa del Califato cordobés frente a los reinos cristianos del norte.
Una ruta monumental, defensiva y espiritual, donde la historia late en cada piedra.
1. Medinaceli
Capital de la Marca Media andalusí
Declarada Conjunto Histórico Artístico, se encuentra en un emplazamiento espectacular, dominando el valle. Conserva elementos árabes como la estructura de la Alcazaba, la muralla y posiblemente el nevero situado al norte. Esta Villa desempeñó un papel destacado en la historia durante el periodo de Al-Ándalus, siendo capital de la Marca Media andalusí entre los siglos X y XI. A finales del siglo X, Galib, siguiendo instrucciones de Abderramán III, estableció una serie de fortalezas y atalayas para frenar el avance cristiano, convirtiendo a Madinat Salim (nombre árabe de Medinaceli) en un enclave estratégico desde donde Almanzor organizó campañas de hostigamiento contra los reinos cristianos. En una de estas expediciones, Almanzor murió en el año 1002, donde se rumorea que su tumba está ubicada en el Cuarto Cerrillo hacia poniente.
2. CASILLAS DE BERLANGA
La capilla sixtina del arte mozárabe
A 7 kilómetros de Berlanga de Duero descubriremos una pequeña joya de finales del siglo XI, la Ermita de San Baudelio. En su interior, domina una columna central de la que parten ocho nervios dándole el aspecto de palmera gigante. A sus pies, un pequeño coro se sostiene por un conjunto de arcos de herradura al estilo de una mezquita. Acércate al Centro de Interpretación en Berlanga de Duero, en el que, a través de una serie de paneles explicativos, maquetas y un audiovisual se muestra el esplendor perdido por el expolio de las pinturas, a través de una reconstrucción virtual.
3. BERLANGA DE DUERO
Fortaleza califal y frontera viva
Villa declarada Conjunto Histórico Artístico, donde destaca su impresionante castillo que aprovecha los muros de la alcazaba árabe-califal del siglo X. Las últimas excavaciones arqueológicas nos permiten situarlo en torno a los siglos X-XI como una fortaleza islámica de la que apenas quedan restos visibles y que jugó un importante papel en la frontera con los reinos cristianos.
Numerosas son las atalayas islámicas que se pueden visitar en la zona. Entre ellas destacan la Atalaya del Tiñón, donde descanso Almanzor, la Torre Melero y la de la Veruela.
4. GORMAZ
La fortaleza califal más grande de Europa
Continuando la ruta descubriremos la ermita románica de San Miguel, en Gormaz, con arcos de herradura e inscripciones musulmanas. Sobre el cerro, se eleva la fortaleza califal más grande de Europa del siglo X. Con más de 1 km de perímetro amurallado y 28 torres. Sus espectaculares dimensiones obedecen a la importancia estratégica del Duero en la Reconquista, ya que Gormaz por su excelente visibilidad, fue el centro militar de apoyo a Medinaceli. Abderramán III, el general Gálib y Almanzor hicieron buen uso de ella. Saliendo del pueblo, a mano derecha, se ubica el centro de interpretación de Gormaz, donde se puede hacer un viaje virtual al pasado.
5. ALMAZÁN
EL FORTIFICADO
Fundada en el año 1088 por Abderramán III, su ubicación junto al río Duero la convirtió en una importante ciudad fronteriza durante la época musulmana. Su trazado urbano y su arquitectura reflejan las influencias islámicas, como se aprecia en la Iglesia románica de San Miguel, que conserva la única cúpula nervada de origen califal de la provincia de Soria. Hoy en día, su casco histórico, con sus murallas y monumentales puertas como la del Mercado y la de Herreros, rememora su pasado andalusí siendo un destino imprescindible para explorar el legado cultural de esta época.
Ruta 2
A lo largo del curso medio del río Duero, esta ruta nos invita a recorrer una antigua línea fronteriza cargada de historia y simbolismo. En tiempos de Al-Ándalus, estas tierras formaban parte de la Marca Media, un territorio clave para la defensa del Califato cordobés frente a los reinos cristianos del norte.
Desde la majestuosa Medinaceli, capital de esta marca y cuna de Almanzor, hasta las imponentes fortalezas de Berlanga y Gormaz, el recorrido nos descubre castillos, murallas y enclaves que aún conservan huellas visibles de su pasado andalusí.
La Ermita de San Baudelio, en Casillas de Berlanga, conocida como la “capilla sixtina del arte mozárabe”, nos recuerda también la convivencia de culturas, estilos y religiones que caracterizó a este territorio de frontera.
Una ruta monumental, defensiva y espiritual, donde la historia late en cada piedra.
1. MEDINACELI
Capital de la Marca Media andalusí
Declarada Conjunto Histórico Artístico, se encuentra en un emplazamiento espectacular, dominando el valle. Conserva elementos árabes como la estructura de la Alcazaba, la muralla y posiblemente el nevero situado al norte. Esta Villa desempeñó un papel destacado en la historia durante el periodo de Al-Ándalus, siendo capital de la Marca Media andalusí entre los siglos X y XI. A finales del siglo X, Galib, siguiendo instrucciones de Abderramán III, estableció una serie de fortalezas y atalayas para frenar el avance cristiano, convirtiendo a Madinat Salim (nombre árabe de Medinaceli) en un enclave estratégico desde donde Almanzor organizó campañas de hostigamiento contra los reinos cristianos. En una de estas expediciones, Almanzor murió en el año 1002, donde se rumorea que su tumba está ubicada en el Cuarto Cerrillo hacia poniente.
2. casillas de berlanga
La capilla sixtina del arte mozárabe
A 7 kilómetros de Berlanga de Duero descubriremos una pequeña joya de finales del siglo XI, la Ermita de San Baudelio. En su interior, domina una columna central de la que parten ocho nervios dándole el aspecto de palmera gigante. A sus pies, un pequeño coro se sostiene por un conjunto de arcos de herradura al estilo de una mezquita. Acércate al Centro de Interpretación en Berlanga de Duero, en el que, a través de una serie de paneles explicativos, maquetas y un audiovisual se muestra el esplendor perdido por el expolio de las pinturas, a través de una reconstrucción virtual.
3. BERLANGA DE DUERO
Fortaleza califal y frontera viva
Villa declarada Conjunto Histórico Artístico, donde destaca su impresionante castillo que aprovecha los muros de la alcazaba árabe-califal del siglo X. Las últimas excavaciones arqueológicas nos permiten situarlo en torno a los siglos X-XI como una fortaleza islámica de la que apenas quedan restos visibles y que jugó un importante papel en la frontera con los reinos cristianos.
Numerosas son las atalayas islámicas que se pueden visitar en la zona. Entre ellas destacan la Atalaya del Tiñón, donde descanso Almanzor, la Torre Melero y la de la Veruela.
4. GORMAZ
La fortaleza califal más grande de Europa
Continuando la ruta descubriremos la ermita románica de San Miguel, en Gormaz, con arcos de herradura e inscripciones musulmanas. Sobre el cerro, se eleva la fortaleza califal más grande de Europa del siglo X. Con más de 1 km de perímetro amurallado y 28 torres. Sus espectaculares dimensiones obedecen a la importancia estratégica del Duero en la Reconquista, ya que Gormaz por su excelente visibilidad, fue el centro militar de apoyo a Medinaceli. Abderramán III, el general Gálib y Almanzor hicieron buen uso de ella. Saliendo del pueblo, a mano derecha, se ubica el centro de interpretación de Gormaz, donde se puede hacer un viaje virtual al pasado.
5. ALMAZÁN
EL FORTIFICADO
Fundada en el año 1088 por Abderramán III, su ubicación junto al río Duero la convirtió en una importante ciudad fronteriza durante la época musulmana. Su trazado urbano y su arquitectura reflejan las influencias islámicas, como se aprecia en la Iglesia románica de San Miguel, que conserva la única cúpula nervada de origen califal de la provincia de Soria. Hoy en día, su casco histórico, con sus murallas y monumentales puertas como la del Mercado y la de Herreros, rememora su pasado andalusí siendo un destino imprescindible para explorar el legado cultural de esta época.