Ruta 3
Esta ruta nos invita a descubrir la huella andalusí en la Soria más meridional, donde fortalezas, murallas y torreones se alzan entre paisajes que un día fueron frontera viva.
Desde Soria capital hasta Langa de Duero, el camino atraviesa pueblos que conservaron su valor estratégico durante siglos.
Un recorrido que une patrimonio, memoria y paisaje en el corazón del Duero soriano.
1. SORIA
claustro de san juan de duero
A orillas del río Duero, encontramos el claustro de San Juan de Duero, siendo una joya arquitectónica única. Sus arcos entrelazados de inspiración islámica, destacan por su originalidad. Los chaflanes rematados con arcos califales y la ausencia de techumbre lo convierten en un espacio singular que transporta al visitante a otra época.
2. CALATAÑAZOR
Donde Almanzor perdió su tambor
La etimología y la topografía del lugar identifican el enclave y el entorno en el que se ubica. Una leyenda sitúa aquí al general andalusí Almanzor (al-Mansur) en el 1002, recibiendo una terrible derrota por las tropas de Castilla en el «valle de la sangre», allí donde “Almanzor perdió su tambor”.
El castillo fecha su origen medieval en el s. XII, ocupando la parte más elevada el espolón en el que se asienta la villa. El fortín se organiza en un recinto rectangular con torreones en los ángulos y una Torre del Homenaje en el lienzo oriental. En esta Torre quedan vestigios de aparejo árabe.
3. OSMA
Fortaleza entre cerros y celosías andalusíes
Seguiremos nuestro viaje hacia Osma para visitar su fortaleza. El rey Ramiro II de León promovió su construcción en el año 930 en la frontera con el Califato cordobés de Abderramán III. La fortaleza contaba con tres recintos amurallados irregulares, adaptándose al cerro donde se asentaban. El aspecto que tendría en el siglo X no difiere demasiado del que mantiene en la actualidad.
Desviándonos unos kilómetros hacia Ucero, nos adentraremos en pleno corazón del Parque natural del Cañón del Río Lobos para conocer la enigmática ermita de San Bartolomé, en cuyo interior se encuentra una peculiar celosía calada de tracería islámica que compone una estrella lobulada de cinco puntas. Las celosías reflejan influencias musulmanas en su diseño y simbolismo, destacando por su complejidad arquitectónica y su conexión con tradiciones artísticas de Al-Andalus.
4. SAN ESTEBAN DE GORMAZ
Murallas sobre el Duero y huella musulmana
San Esteban de Gormaz surgió como plaza fortificada por su estratégica importancia en la línea defensiva del Duero, en el siglo X, siendo campo de numerosas batallas. De origen musulmán es su castillo, emplazado en una colina, domina la población y el puente que cruza el río Duero. Es de forma alargada y estrecha. Conserva un largo lienzo de muro, levantado a plomo sobre un acantilado vertical rocoso imposible de trepar. En su interior aún se pueden apreciar algunas estancias, aljibes y construcciones subterráneas. También encontramos escasos restos de la antigua muralla medieval, iniciada en el siglo IX y posteriormente reforzada y modificada por árabes y cristianos.
5. LANGA DE DUERO
Atalaya defensiva del Duero
Finalizaremos la ruta en Langa de Duero donde pasaremos a visitar el Castillo de “El Cubo” de los s. XIV o XV, aunque su origen se remonta al siglo IX, con la construcción de una torre cristiana sobre una antigua atalaya musulmana levantada estratégicamente para vigilar el límite de la línea fronteriza que marcaba el Duero. Actualmente el Castillo de El Cubo funciona como centro de Interpretación de la Ruta de las Atalayas. La torre del homenaje, de 20 m de altura y muros de hasta 2 m de grosor, cuenta con 3 plantas además de sótano y azotea desde donde se divisan unas magníficas vistas.
Ruta 3
Esta ruta nos invita a descubrir la huella andalusí en la Soria más meridional, donde fortalezas, murallas y torreones se alzan entre paisajes que un día fueron frontera viva.
Desde Soria capital hasta Langa de Duero, el camino atraviesa pueblos que conservaron su valor estratégico durante siglos.
Un recorrido que une patrimonio, memoria y paisaje en el corazón del Duero soriano.
1. SORIA
claustro de san juan de duero
A orillas del río Duero, encontramos el claustro de San Juan de Duero, siendo una joya arquitectónica única. Sus arcos entrelazados de inspiración islámica, destacan por su originalidad. Los chaflanes rematados con arcos califales y la ausencia de techumbre lo convierten en un espacio singular que transporta al visitante a otra época.
2. CALATAÑAZOR
Donde Almanzor perdió su tambor
La etimología y la topografía del lugar identifican el enclave y el entorno en el que se ubica. Una leyenda sitúa aquí al general andalusí Almanzor (al-Mansur) en el 1002, recibiendo una terrible derrota por las tropas de Castilla en el «valle de la sangre», allí donde “Almanzor perdió su tambor”.
El castillo fecha su origen medieval en el s. XII, ocupando la parte más elevada el espolón en el que se asienta la villa. El fortín se organiza en un recinto rectangular con torreones en los ángulos y una Torre del Homenaje en el lienzo oriental. En esta Torre quedan vestigios de aparejo árabe.
3. OSMA
Fortaleza entre cerros y celosías andalusíes
Seguiremos nuestro viaje hacia Osma para visitar su fortaleza. El rey Ramiro II de León promovió su construcción en el año 930 en la frontera con el Califato cordobés de Abderramán III. La fortaleza contaba con tres recintos amurallados irregulares, adaptándose al cerro donde se asentaban. El aspecto que tendría en el siglo X no difiere demasiado del que mantiene en la actualidad.
Desviándonos unos kilómetros hacia Ucero, nos adentraremos en pleno corazón del Parque natural del Cañón del Río Lobos para conocer la enigmática ermita de San Bartolomé, en cuyo interior se encuentra una peculiar celosía calada de tracería islámica que compone una estrella lobulada de cinco puntas. Las celosías reflejan influencias musulmanas en su diseño y simbolismo, destacando por su complejidad arquitectónica y su conexión con tradiciones artísticas de Al-Andalus.
4. SAN ESTEBAN DE GORMAZ
Murallas sobre el Duero y huella musulmana
San Esteban de Gormaz surgió como plaza fortificada por su estratégica importancia en la línea defensiva del Duero, en el siglo X, siendo campo de numerosas batallas. De origen musulmán es su castillo, emplazado en una colina, domina la población y el puente que cruza el río Duero. Es de forma alargada y estrecha. Conserva un largo lienzo de muro, levantado a plomo sobre un acantilado vertical rocoso imposible de trepar. En su interior aún se pueden apreciar algunas estancias, aljibes y construcciones subterráneas. También encontramos escasos restos de la antigua muralla medieval, iniciada en el siglo IX y posteriormente reforzada y modificada por árabes y cristianos.
5. LANGA DE DUERO
Atalaya defensiva del Duero
Finalizaremos la ruta en Langa de Duero donde pasaremos a visitar el Castillo de “El Cubo” de los s. XIV o XV, aunque su origen se remonta al siglo IX, con la construcción de una torre cristiana sobre una antigua atalaya musulmana levantada estratégicamente para vigilar el límite de la línea fronteriza que marcaba el Duero. Actualmente el Castillo de El Cubo funciona como centro de Interpretación de la Ruta de las Atalayas. La torre del homenaje, de 20 m de altura y muros de hasta 2 m de grosor, cuenta con 3 plantas además de sótano y azotea desde donde se divisan unas magníficas vistas.